• Los 190 vecinos del municipio norteño buscan con la reserva, donde viven nueve animales, una fórmula de supervivencia en la zona.

El 4 de junio de 2010 el sonido de las campanas de la iglesia de San Cornelio y San Cipriano de San Cebrián de Mudá anunciaba la llegada de los bisontes. Vecinos y foráneos acudieron a la plaza del pueblo para vivir este histórico acontecimiento. Siete animales traídos de Polonia se soltaron en la Montaña Palentina. Tras su liberación, España volvía a contar con bisontes salvajes mil años después de que se extinguieran. Los siete ejemplares europeos, cinco hembras y dos machos (entre ellos, dos crías), llegaron hasta el norte palentino tras cuatro días de viaje y más de cinco mil kilómetros, procedentes de los bosques polacos de Bialowieza y Pszczyna.

«Su adaptación a los bosques palentinos ha sido plena, el balance es totalmente positivo», asegura Jesús González Ruiz, alcalde del municipio. Al poco tiempo del aterrizaje de los animales, llegaron nuevas alegrías para los apasionados de este proyecto: nacieron bisontes en tierras palentinas. Dos de las hembras llegaron preñadas. Pomilska, el ejemplar de mayor edad y entonces la líder de la manada, dio a luz a Ciprés dos meses después de su llegada a San Cebrián. En septiembre, le tocó el turno a Podesta, la nueva líder, que parió a Cipra. Desgraciadamente, un desafortunado accidente al tropezarse por las laderas palentinas provocó la muerte de Pomilska en el mes de mayo. Con las dos crías y tras el fallecimiento de la primera líder, son ahora ocho ejemplares (5 hembras y 3 machos) los que recorren las 20 hectáreas con las que cuenta ‘Bisonbonasus’, la Reserva y Centro de Interpretación del Bisonte Europeo de San Cebrián de Mudá. «Al hablar de la reserva hemos de destacar que no se trata de un zoológico ni una exposición de animales vivos, ya que se enmarca dentro de un concepto diferente. Es un paraje donde el bisonte vive en libertad y donde el visitante solo va a tener la posibilidad de verle, nunca la certeza, por esa libertad de la que el bisonte disfruta dentro de la reserva», explican los promotores.

Con este proyecto, España se ha convertido en el primer y único país europeo que usa el bisonte con fines de desarrollo rural. Para ponerlo en marcha, se ha contado con una subvención de 1.100.000 euros de los Fondos Miner, además de las aportaciones de la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de San Cebrián, lo cual ha supuesto un presupuesto total de 1.250.000 euros. Con este dinero, se han comprado siete bisontes y dos caballos, se ha vallado y acondicionamiento del terreno, se ha edificado un almacén y construido los comederos en la reserva. También se han arreglado los dos kilómetros del camino de acceso desde la localidad hasta la reserva, se ha construido y equipado un centro de recepción de visitantes y una nave auxiliar frente a él, en la que se encuentran las cocheras, un almacén y las cuadras para los caballos. La gestión de la reserva está a cargo de la Asociación para el Desarrollo Local Sierra Corisa, a la que pertenece el Ayuntamiento de San Cebrián, algunas juntas vecinales y gran parte de los vecinos. Se estima que los gastos de la reserva pueden rondar los 13.000 euros anuales. Las partidas más elevadas son los seguros, y el mantenimiento de la propia reserva, y una pequeña parte se destina a la formación de los voluntarios. Menos cuantiosas son las partidas destinadas a la alimentación y el cuidado de los animales, ya que en el monte encuentran casi todo lo que precisan para alimentarse.

Cuidados

Los bisontes no requieren ningún cuidado específico, pero se les ayuda con un suplemento en la alimentación. Es sobre todo en otoño y en invierno cuando se les ofrece un apoyo alimenticio de hierba. «En primavera y verano no lo necesitan, porque el pasto es abundante, aunque a veces les llevamos hierba seca como corrector estomacal», explica Jesús González. En otoño y en invierno comen bellotas, hojas, manzanas silvestres, zarzas y ramas, además de la hierba que quede. Un bisonte adulto consume unos 32 kilogramos de comida al día, y de ellos entre 4 y 5 kilos tiene que ser de herbáceas leñosas. El bisonte se ha convertido en un excelente gestor del bosque de la Montaña Palentina.

Los bisontes conviven a veces con otros animales salvajes que no encuentran ningún problema en colarse en la reserva. Se han encontrado rastros de diferentes animales como son los corzos, los jabalíes, zorros e incluso se han visto huellas de lobos. Pero dada la envergadura del bisonte, no tienen ningún problema con ninguno de ellos.

Proyecto

El proyecto más inmediato que ya está en marcha es crear una parque del Cuaternario en San Cebrián. «Un lugar donde pretendemos meter animales que estando en peligro de extinción son capaces de gestionar un territorio y crear posibilidades para todos», explica el alcalde. Un total de 240 hectáreas dentro de los terrenos de San Martín de Perapertú y San Cebrián se ocuparán para albergar a siete bisontes, tres onagros (burros salvajes), seis Przwalski (caballos salvajes) y tres Aurox (similar a un toro). Los animales, que ya han sido negociados y se traerán próximamente, proceden de Holanda, Polonia y Alemania.

Se pretende que sea una zona de cría donde la gente pueda acudir para participar en la vida diaria de estos animales. «Que se acerque para aprender y conocer este proyecto de biodiversidad, un nuevo modelo de desarrollo y gestión del territorio que lucha contra los incendios y la despoblación, disfrutando de un fin de semana de calidad, pastoreando estos animales y pagando por ello», explica Jesús González. La actividad estará complementada con talleres en los que se usarán las herramientas del Paleolítico para practicar los métodos de caza y pesca, y la forma de vida de esa época.

El alcalde asegura que esto proporcionará la creación de puestos de trabajo, y habrá un espacio importante para la empresa privada con la puesta en funcionamiento de nuevos establecimientos, como tiendas, bares o restaurantes. El proyecto cuenta con 330.000 euros del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, y como son proyectos interautonómicos, está implicada Asturias, donde la asociación Sierra Corisa colaborará. Jesús González afirma que San Cebrián ha conseguido que surjan otras iniciativas similares en España, e imagina este municipio «dentro de diez años con una asociación fuerte que gestionará un modelo de desarrollo para que San Cebrián de Mudá sea sostenible».

Fuente: Norte de Castilla